Jensen Huang: la innovación exige asumir riesgos por mucho tiempo sin resultados visibles
El cofundador de NVIDIA llegó a Estados Unidos con nueve años, lavó platos y casi quiebra su empresa en 1995. Hoy lidera la compañía de hardware para inteligencia artificial.
Jensen Huang, cofundador y presidente de NVIDIA, resume su filosofía en una frase que recoge AS: la innovación exige asumir riesgos durante mucho tiempo sin resultados visibles. El diario repasa en una nota del 2 de noviembre de 2026 la trayectoria del empresario y de la compañía líder en hardware para inteligencia artificial.
De Taipéi a un internado en Kentucky
Huang nació en Taipéi en 1963 y llegó a Estados Unidos a los nueve años con su hermano. Creían que irían a un colegio prestigioso, pero por un malentendido terminaron en un internado para jóvenes con problemas en Kentucky. Esa experiencia, dice la nota, forjó la resiliencia que lo acompañó después.
Años más tarde trabajó lavando platos y estudió ingeniería eléctrica en la Oregon State University, y luego hizo una maestría en Stanford. Pasó por empresas como AMD y LSI Logic, donde adquirió conocimiento sobre el diseño de chips.
Una apuesta por los gráficos 3D
En 1993 fundó NVIDIA con la visión de que los videojuegos evolucionarían hacia los gráficos en tres dimensiones y necesitarían un procesador especializado. La empresa estuvo al borde de la quiebra en 1995. Según el texto, un rescate de Sega, que invirtió cinco millones de dólares, y la honestidad de Huang al admitir la situación cambiaron el rumbo y sentaron las bases del gigante actual.
Un estilo cercano
La nota destaca su carácter directo y cercano, que rompe el molde del gran empresario: su apariencia cotidiana y su forma de vestir lo hacen fácil de reconocer, y suele comer en puestos callejeros y comercios tradicionales de su Taipéi natal, donde apoya a pequeños empresarios.
Dónde está NVIDIA hoy
Según AS, NVIDIA se disputa con Apple el puesto de empresa más valiosa del mundo y supera a gigantes como Microsoft, un éxito que no llegó de la noche a la mañana y que explotó con el auge de la inteligencia artificial. La nota no incluye cifras de valor de mercado, por lo que no las repito.
Conclusiones
La historia de Huang ilustra la frase que da título a la nota: más de treinta años pasaron entre la fundación de NVIDIA, con una apuesta por los gráficos 3D, y su lugar actual en la industria de la IA, con una quiebra evitada de manera estrecha en el camino. La nota es un perfil y no un anuncio de negocios, y los hechos que cuenta provienen del propio medio; no contrasté cada dato con otras fuentes. Para el lector, lo útil es la idea de fondo: las apuestas tecnológicas grandes suelen tardar años en dar resultados visibles.