OpenAI dejó de vender su plan más caro y en Colombia cobra desde 20.900 pesos al mes, el único plan de la lista que advierte que puede traer publicidad
Desde el 10 de septiembre OpenAI no admite clientes nuevos en su plan de 200 dólares, y quien se baja queda encerrado fuera. Su página de precios vista desde Colombia arranca en 20.900 pesos mensuales, con la letra pequeña «este plan puede incluir anuncios». Y hoy Anthropic recorta 17% la capacidad semanal de su herramienta de programación, en un anuncio que la prensa tituló como un aumento del 25%.
Esta sección se llama IA y dinero, y hay semanas en que el nombre se justifica solo. Dos de las empresas que venden inteligencia artificial por suscripción movieron sus condiciones comerciales en los últimos cuatro días. Ninguna de las dos subió el precio. Las dos entregan menos de lo que entregaban.
Vamos por partes, con los documentos de las propias empresas abiertos.
OpenAI dejó de vender el plan de arriba
El 10 de septiembre OpenAI pausó las nuevas suscripciones y las subidas de plan a su nivel de 200 dólares al mes. Lo dice su centro de ayuda, textual: «As of September 10, 2026, we’re temporarily pausing new sign-ups and upgrades to the ChatGPT Pro $200 plan (Pro 20X). This includes sign-ups and upgrades from Free, Go, Plus, or Pro $100» (OpenAI).
La cobertura contó esto como si OpenAI hubiera eliminado su plan Pro. No es eso. Las suscripciones existentes de 200 dólares siguen renovándose con normalidad y el plan de 100 dólares sigue a la venta (OpenAI). Lo que hay no es una cancelación: es racionamiento. No se admiten clientes nuevos en el tramo alto.
Y hay un detalle que sí es una condición comercial dura, y que merece leerse dos veces. Quien hoy paga 200 dólares y decide bajarse a 100 queda atrapado: «Once the downgrade takes effect, you cannot upgrade from Pro $100 to Pro $200 until the pause is lifted». Y si cancela del todo y su cuenta pasa a gratuita, «you cannot purchase Pro $200 again until the pause is lifted» (OpenAI).
Traducido a lenguaje de contrato: si usted se baja, la puerta se cierra detrás de usted por un tiempo que la empresa no se compromete a definir. Cualquiera que hoy esté pagando el tramo alto y considere ahorrarse cien dólares al mes tiene que saber que no es una decisión reversible cuando quiera.
Para dimensionar qué se está racionando, la propia empresa publica la escala: el plan de 100 dólares da 5 veces el uso del plan Plus, y el de 200 dólares da 20 veces el uso del plan Plus (OpenAI). El anuncio de la pausa se atribuye al responsable de producto Tibo Sottiaux el 10 de septiembre (ExplainX).
El precio en pesos, y la letra pequeña que solo trae el plan barato
Abrimos la página de precios de OpenAI desde Colombia. Esto es lo que muestra:
- Free: COP 0 al mes
- Go: COP 20.900 al mes
- Plus: COP 99.900 al mes
- Pro: desde COP 364.900 al mes
Y ahora el dato que importa de verdad. El plan Go, el de entrada de pago, es el único de la lista que lleva la advertencia «This plan may include ads» — este plan puede incluir anuncios. Ni el gratuito, ni Plus, ni Pro la llevan en esa página (openai.com/pricing).
Léalo despacio, porque es contraintuitivo. Lo normal en cualquier servicio es que el plan gratuito traiga publicidad y que pagar sirva para quitársela. Aquí el plan gratuito no anuncia publicidad y el plan barato de pago sí. El de 20.900 pesos se paga dos veces: con dinero y con atención.
No es un descuido de redacción. OpenAI había anunciado en agosto la extensión de sus pruebas de anuncios a México y Brasil (OpenAI). La publicidad dentro del asistente es una línea de negocio en construcción, y el plan de entrada de la región es donde primero aterriza.
Precisión de método: estos precios los leímos con la sesión geolocalizada en Colombia. Los precios exactos en pesos mexicanos y en pesos argentinos no los publicamos hoy porque hay que abrir la misma página desde cada país, y no lo hicimos. Si usted está en México o en Argentina, abra la página de precios y mire si su plan de entrada trae la misma leyenda. Ese es el dato que cuenta.
Anthropic: hoy usted recibe 17% menos, y el titular dice 25% más
El segundo caso es una clase de aritmética que sirve para leer cualquier anuncio de tarifa, bancaria incluida.
Desde el 13 de mayo, Anthropic estaba dando un 50% extra de límite semanal de uso en Claude Code, su herramienta para programar. Era una promoción con fecha de vencimiento, y venció: el 13 de septiembre a las 11:59 de la noche, hora del Pacífico. Lo dice su propio centro de ayuda, que también aclara que después «los límites semanales de Claude Code regresan a sus niveles estándar» (Anthropic).
Desde hoy, 14 de septiembre, rige el nuevo límite permanente. Y aquí viene el juego de las bases de comparación.
Los titulares fueron: «Anthropic sube 25% los límites semanales de Claude Code para los planes de pago» (Mac Observer) y «Los límites semanales de Claude Code subirán 25% de forma permanente» (AI Catchup).
Los dos son literalmente ciertos. Y los dos son prácticamente falsos.
Haga la cuenta con números redondos. Digamos que antes de mayo el límite era 100. Con la promoción del 50%, pasó a 150. El nuevo límite permanente es 25% sobre el nivel de abril, o sea 125. Frente a los 150 que el usuario tenía la semana pasada, hoy tiene 125: una caída del 16,7%, que la propia empresa redondea a 17%. Su cita, recogida por prensa especializada: «Compared to today, this works out to a 17% reduction in weekly limits on Claude Code» (Implicator.ai).
El 25% se mide contra abril. El 17% se mide contra ayer. La empresa comunicó el primero y la prensa lo repitió. El que el usuario siente al abrir la herramienta esta mañana es el segundo.
El precio, mientras tanto, no cambió (Anthropic). Es decir: misma tarifa, menos producto adentro. En bienes de consumo eso tiene nombre desde hace décadas — el paquete de galletas que sigue costando lo mismo con dos galletas menos. En software por suscripción pasa sin que nadie lo vea, porque lo que se reduce no se puede pesar.
La regla que le queda de esta semana
Los dos casos son distintos en la forma y idénticos en el fondo: el precio de lista no se movió y lo que usted recibe por ese precio sí.
De ahí salen tres preguntas que valen para cualquier suscripción, no solo de inteligencia artificial.
Primera: contra qué base me están comparando. Cuando le anuncien un aumento de beneficio en porcentaje, pregunte contra qué mes. Si la respuesta es un mes anterior a la última promoción, el porcentaje esconde un recorte. Esto aplica igual a una tasa de ahorro que le presentan como «un punto más» sin decirle un punto más que cuándo.
Segunda: el plan barato, con qué se paga. Si el plan de entrada advierte que puede traer publicidad, el precio no es 20.900 pesos: es 20.900 pesos más su atención y más los datos de uso que alimentan esa publicidad. Puede seguir siendo un buen negocio para usted. Pero es otro precio.
Tercera: qué pasa si me bajo de plan. Es la letra chica que casi nadie lee y la que más caro sale. En el caso de OpenAI está escrita con toda claridad: bajarse hoy significa no poder volver hasta que la empresa lo decida (OpenAI). Antes de ahorrarse una cuota, revise si la puerta abre en los dos sentidos.